sábado, 7 de agosto de 2010

UN PEQUEÑO ADELANTO DEL CIELO

Celebrabamos ayer la fiesta de la Transfiguración del Señor, (Lc 9, 28b-36), en la que Jesús al notar el efecto que estaba causando el tema de su Pasión y Muerte, invita a los apostoles Santiago, Pedro y Juan quienes vivirían más de cerca los sufrimientos en el calvario del Señor, a contemplar su gloria y esplendor transfigurando su aspecto y sus vestiduras, esto con el fin que su fe no tambaleara ante la proximidad de su muerte, además experimentaron también la presencia de Moises y Elias en representación de la Ley y los Profetas y por ultimo, (porque lo mejor siempre queda de ultimo), escucharon la voz del Padre diciendo: "Este es mi Hijo, mi Elegido, escuchenlo a El".

Aunque el evangelio no lo dice, los apostoles seguramente quedaron fortalecidos en su Fe con esa visión magnifica, me imagino que se sentian como cuando uno dice: "pa´las que sea", además el Padre nos dió una clave fundamental al pedirnos que escuchemos a Jesús, su Hijo, su Elegido, y como lo escuchamos? pues en la oración, en los evangelios, en la eucaristia, en los sacerdotes, en nuestro prójimo, en fin hay muchas formas, a traves de El, la experiencia del Cielo la viviremos eternamente una vez superada la difícil prueba de esta vida.