
San Pedro en su segunda carta dijo:
"Pero, ante todo, tened presente que ninguna profecía de la Escritura puede interpretarse por cuenta propia" (2 Pedro 1,20), también dijo:
"Aunque hay en ellas cosas difíciles de entender, que los ignorantes y los débiles interpretan torcidamente - como también las demás Escrituras -para su propia perdición" (2 Pedro 3,16), está claro lo anterior no? no cualquiera interpreta la Biblia como le parece, como decía Lutero: " cada uno interpreta la Santa Biblia como le parezca. Y lo que cree que la Biblia dice eso es lo que vale para el", en contraposición a eso nuestro señor Jesucristo confió esa labor a su Iglesia Católica en cabeza del Papa, los obispos y los sacerdotes (Mt 16, 19), esto con el fin de no caer en errores doctrinales ni teologicos en la interpretación biblica.
Para ilustrar un poco el tema les pongo el siguiente ejemplo:
Hace unos siglos una muchacha de muy hermosos ojos, era muy perseguida por los hombres y esto era ocasión para que a ella se le presentaran muchos peligros de pecar. Y un día leyó esta frase en la S. Biblia: "Si tu ojo te hace pecar: sácatelo" (Mt 5,29). La joven tomó una fatal decisión: echarse un ácido en los ojos para que se le pudrieran, y así se le cayeran, para que no la hicieran pecar, (S. Roberto).
La niña evidentemente por interpretar de manera literal lo que leyó cometio un trágico error, a proposito escuché en las noticias hace días acerca de un hombre que se castró al interpretar erroneamente un pasaje biblico, algún sacerdote seguramente les habría dicho el verdadero significado de lo que leyeron: que si uno tiene algo que ama tanto, que aprecia mucho y que le es muy util como por ejemplo una amistad, un trabajo, un negocio pero que le hace caer en pecado, debe renunciar a eso aunque cueste mucho; es posible que a esa conclusión podría llegar también alguien que no sea sacerdote, sin embargo lo que garantiza su autentica interpretación es esa condición de ministro ordenado de la Iglesia.
En alusión a los que interpretan la S. Biblia a su gusto dijo el poeta lo siguiente:
"Inventan sus propias doctrinas, las apoyan en la Biblia, y las tienen por Divinas" (Werenfelds) o también:
"Saque una frase biblica de su contexto y hallará un pretexto".